19.8.05

00980004

A mis amigos de Publicis Arredondo de Haro

Hace unos cuantos años me sucedió una experiencia inigualable, fui al desierto escapando de mi y me encontré con el yo verdadero, es una historia verídica, algunos de ustedes la conocen.
Estuve perdido sin agua, ni alimento por varios días, sufrí de incontables alucinaciones, tuve sueños premonitorios sin cerrar los ojos, escuche y me vi llorar, gritar, suplicar, reír, cantar desde un lugar fuera de mi. Realmente viví un desdoblamiento y una experiencia muy interna de cambio, muchos de mis amigos de años dicen que “satan®” nunca regresó del desierto, por que desde entonces cambié de cabeza, de corazón y de alma,
Pero como simple mortal que soy, a través de los años transcurridos olvidé como reinventarme, olvidé como mantenerme vigente y me dediqué a navegar pescando oportunidades al pasar.
Hoy que soy un hombre casado y con metas compartidas, recordé el compromiso que hice conmigo hace tantos años, recordé que los únicos seres que no mantienen el constante movimiento son los seres que han muerto. Recordé que me gusta explorar y me gusta afrontar y me gusta experimentar, recordé que me gusta ser… y simplemente a veces… no soy.

Nadie puede ser esclavo de su propia identidad: cuando surge una posibilidad de cambio, hay que cambiar.
En el desierto los indígenas dicen: Si, sigues el camino, no te pierdes… pero tampoco encuentras.

Es por eso es que hoy me aventuro a lanzarme a un nuevo camino sin temor a equivocarme, con la confianza en mi mismo que me hace grande y el total apoyo de mi esposa.
Por que se muy bien que un comienzo no desaparece nunca, ni siquiera con un final.

Gracias a todos y hasta pronto.


Satan®